Desde pequeña siempre quise ser veterinaria.
Cuando cumplí 17 años, un amigo de la familia, Lamberto, me preguntó si quería ir su clínica para ver si realmente me gustaba o no la profesión, desde entonces ya tuve claro a qué quería dedicarme para siempre.
Actualmente me dedico a la cirugía de tejidos blandos en diferentes clínicas y colaboro con diversas protectoras de animales.












